De Liveman a Dead man, extrañas casualidades de los idiomas.
October 26, 2007 on 11:50 am | In Uncategorized | No CommentsBien, ¿qué tienen que ver una serie sentai japonesa (esas tipo Power Ranger) con una de las películas más bizarras (en el sentido francés) de Johny Deep?
A parte de la antonimia que gozan ambos títulos, pues que influenciaron de buena gana mi interés por aprender el inglés.
Liveman fue la primera serie Sentai que vi siendo niña, y, aún cuando mi memoria falle, la asocio también a mi primer caso conocido de temática Mpreg. En el mundo fanfiction existe una categoría, es decir temática, para hablar de hombres embarazados, Men Pregnant, reducido a Mpreg, la cosa más insólita del mundo. Aunque debo aceptar que de solo pensar en ese detalle se me va el apetito por días, algo que me gusta mucho del inglés es la terminología que el fanfiction a creado para describirse y definirse, terminología que ha pasado a servir en todos los idiomas, miren que el inglés está en todo, hasta en lo censurable e imposible.
Luego, ya más grande, teniendo yo unos quince años, llegó a mi mano una cinta de Johny Deep, que a esa edad no sabía quién era Jim Jarmusch, que solo me interesaba porque pensaba que Deep era ‘lindo’ pues es cierto. Pero vaya que realmente me hizo ver las cosas desde otro punto de vista.
Y bien, ambas, Liveman y Dead Man, incitaron mi interés en el inglés, más que nada porque luego cruzaron caminos en mi vida, cuando un día, después de mirar la versión de LOR de Peter Jackson recordé aquellas escenas Sentai de la TV, pequé de sentir ‘placeres culpables’ al encontrar más divertido ver el sentai y burlarme de las escenas de combate y pensar ¿nadie extraña siquiera un poquito la época en que las cosas se hacían sin pantallas azules o verdes, en las que un hombre se ponía un disfraz de dunlopillo y fingía ser un monstruo que pisaba Tokio en maqueta?
Y entonces se hizo la luz, un poco tarde, cuando encontré una película de Johny Deep sobre Ed Wood, vamos que no tengo que explicar que este director de cine empata y hasta gana en imaginación a las series Sentai. Este tío lo tenía todo para terminar adornando mi cuarto en la pared dedicada a gustos bizarros: Plan Nueve del espacio Exterior, afición por vestir ropa de mujer y sobre todo por la ropa hecha con lana de cashmire.
Me entusiasmé mucho con el mundo del cine a partir de mi descubrimiento de Ed Wood, en aquella época, el 2001, cuando pensaba que el cine era solo ‘bonito’ o ‘divertido’. A partir de entonces mi interés fue creciendo, no solo en consumo sino en expectativas, de irme al cine a cada rato comencé a buscar cintas con subtítulos decentes y de ahí a descubrir que el drama de la subtitulación es que es una ‘Tragedia’. Y a partir de entones mi interés por saber inglés era mi deseo de entender muchas de las películas que más me interesaban en su contexto y significado original.
Ahora ya estoy terminando el inglés, pienso estudiar cine (mis padres no se la han tragado bien, de abogada a ‘ingenua’ como le llaman ellos, no les parece una evolución de mi parte).
Y algo que quiero hacer y pienso hacer al término de mis estudios de inglés es viajar a USA a mejorar mi pronunciación del idioma por unos meses y de paso aprovechar y visitar los lugares de más interés para mí allá, que son demasiados.
Lo que debemos esperar a la hora de aprender inglés.
October 18, 2007 on 10:57 am | In Uncategorized | No CommentsAceptémoslo, aunque la humanidad entera hablara un mismo idioma, nadie se entendería.
Lo mejor por eso es tratar de entender a los demás antes que los demás traten de entendernos.
Y aunque nos caiga bien o mal, el inglés es un idioma importante a la hora de pensar en conocer nuevas personas, encontrar mejores ofertas de trabajo o simplemente pillarte un buen juego de video en la consola y entenderlo…y claro, poder jugarlo.
En fin, el caso es que hay que decidirnos por estudiar y aprender este idioma. Ahora, no importa si se tiene cinco años, quince o treinta, lo importante es tomar un poco de perspectiva y valor, y comprometerse finalmente a estudiar inglés.
Ahora, cuando uno decide estudiar un idioma debe tener en cuenta ciertos aspectos importantes. Y estos aspectos son los que uno debe esperar a que se les ayude a desarrollar durante las clases de inglés.
Me detengo un momento para recordarles, nadie nace sabiendo un idioma, los idiomas se aprenden por lo que equivocarse está bien, sino uno no se equivoca entonces ¿cómo aprende? Si llevas un curso en el que tu profesor se burle de ti o no quiera explicarte bien algo, pues te aconsejo que dejes el curso de inmediato y presentes tu queja, no es el caso andar pagando por clases si el profesor te va hacer picadillo y encima no te va a enseñar nada.
Regresando a lo que uno debe esperar de unas clases de inglés. Pues, como iba diciendo, hay que desarrollar las habilidades en la escritura, comprensión de textos (lectura), hablar adecuadamente el idioma y entenderlo al escucharlo. Este último aspecto es el más complicado, pero vayamos por partes.
Lo básico que a uno le enseñan en un curso de inglés comienza con las lecciones de comunicación simple, a decir hola, a preguntar dónde, cómo y demás cosas. Junto con estas lecciones se les irá suministrando las reglas para le escritura y la comprensión de textos. Son fórmulas muy simples en inglés que no costará interiorizar.
Es importante apuntar que una clase en donde te dejen usar diccionarios bilingües, ya es de por sí una clase perdida. Los buenos profesores tratan de que ‘descubras’ los significados de las palabras en el mismo idioma y no que los traduzcas. Verás que esto se debe a que difícilmente podemos tener un diccionario bilingüe en la cabeza y andar traduciendo palabra por palabra y luego hablar o leer. Quedaríamos como Furrest Gump si pusiéramos en práctica esta idea.
Lo que uno debe esperar aprender bien en una clase de inglés es a escribir correctamente, leer perfectamente y comprender textos complejos. Claro que de a pocos, sin embargo tú mismo te vas a ir dando cuenta de tu progreso. Lo mejor además es no quedarte solo con las tareas del curso sino proponerte retos leyendo otras cosas o escuchando grupos que te gusten y tratando de entender las letras.
El aspecto más complejo a la hora de aprender un idioma es a la hora de comprender el idioma hablado de forma natural. Es distinto el inglés que habla tu profesora y tus compañeros de clase, del mismo modo del que lo hablan en la TV, y por otro lado la pronunciación del inglés es inherente al asunto mencionado líneas arriba.
Sin embargo no puedes esperar que si vives en Madrid vas a hablar un inglés como si fueras Tony Blair o Al Gore.
Puedes sentirte satisfecho si es que al término de tu curso de inglés eres capaz de leer todo Harry Potter en inglés y entender las bromas de Saturday Nigth Live.
Si lo que quieres es mejorar tu comprensión del inglés hablado, sugiero que al final de tu curso optes por hacer un viaje a un curso de inglés a Inglaterra y USA, conviviendo en estas sociedades anglófonas podrás adquirir los vicios y las buenas formas de pronunciar el inglés.
Aprender idiomas: en busca del lenguaje perfecto.
October 12, 2007 on 1:58 pm | In Uncategorized | No CommentsTrataré de organizarme un poco, empezaré por comentarles sobre el primo de mi antiguo novio. Nunca me explicaron qué es lo que tenía, pero lo que sí era cierto es que tenía algún tipo de problema psicológico.
Tratando de indagar con mi novio lo único que pude sacar en una respuesta rápida era Asperger y Autismo. El caso es que Sam, el primo de ni novio, era una chico muy, pero muy particular. Me recuerda en parte a “Funes el memorioso” de Borges, aunque solo un poco.
Sam estaba obsesionado con los idiomas. Digamos que entendía un poquito su afición, después de todo yo misma estaba aprendiendo inglés y francés en ese momento en distintas escuelas de idiomas. Pero el caso de Sam era increíble. Su cuarto estaba lleno de diccionarios de idiomas y de cuadernos de gramática.
Por lo general era una chico con el que se podía conversar, aunque no entendía las bromas de doble sentido y su forma de hablar era lenta y su voz era profunda, casi como si pensara cada palabra.
Pero había momentos en que comenzaba hablar muy raro, en esos momentos los padres de mi novio lo mandaban a su habitación a descansar. Pero un día nos quedamos solos mi novio, Sam y yo y comenzó con uno de sus supuestos ataques.
Mi querido novio pensó que era mejor mandarlo a su cuarto pero yo insistí en que se quedara, fue cuando comenzamos a prestar atención a sus oraciones y nos dimos cuenta que no carecían de sentido sino que las oraciones estaban compuestas de palabras de distintos idiomas.
Sam me comentó después (muy a su estilo) que a veces no encontraba palabras perfectas para explicarse en español, es decir que dijeran lo que él quería decir, y por eso se la pasaba siempre en diccionarios y libros de aprender idiomas en busca de las palabras perfectas.
Me quedé sorprendida por su dedicación y obsesión, me di cuenta que su caso no era como el mío. Yo sentía que aprender idiomas era como adquirir herramientas para facilitar mi desempeño laboral, poder conocer otros países y culturas y hacer amigos sin que mediara el problema del idioma.
Pero para Sam el asunto era más radical, para él era una cuestión de comunicación, esto puede parecer simple pero viéndolo desde su ángulo, era una cuestión muy compleja. Para él aprender idiomas no era un medio sino un fin en sí mismo.
Conocerlo me sirvió mucho para plantearme mejor mi posición sobre lo que significaba aprender un idioma, no era simplemente quedarse pegado en cientos diccionarios, gramáticas e historia de los idiomas. Aprender un idioma era aprender el valor que cada palabra encerraba y el valor que cada persona le daba a una palabra.
Gracias a Sam me animé a darle un empujón a mi interés por los idiomas y decidí viajar a Inglaterra para mejorar mi inglés y de paso preguntar a un verdadero inglés si la palabra ‘cellardoor’ era la más bonita en ese idioma, que era lo que me había comentado Sam hace un tiempo.
Actualmente ya no estoy con mi antiguo novio pero sigo en contacto con Sam y sus tíos, la verdad es que no solo le debo a Sam mi interés por tomar en serio el aprendizaje de idiomas sino también que me interesara en estudiar psicología. Ahora mismo pienso hacer otro viaje a Inglaterra a un nuevo curso de inglés en donde también te preparan para enfrentarte a los exámenes para ingresar a universidades en este país y espero poder hacerlo bien.
Arguido y la globalización de las palabras.
October 9, 2007 on 1:53 pm | In Uncategorized | No CommentsHay quienes denuncian la contaminación de los idiomas al permitir la apertura de palabras pertenecientes a otras lenguas. El mejor de los ejemplos es cuando algún hispanohablante decide aprender inglés. Si lo piensa bien, utiliza varias palabras provenientes del inglés sin que necesariamente haya acudido a una escuela de idiomas, esto se debe a que en muchos casos entra en contacto con manifestaciones lingüísticas del inglés por otras actantes cotidianas que utiliza pero de las cuales no es conciente.
Por ejemplo Internet, chat o mail, son palabras que provienen del ciberespacio y del desenvolvimiento de las personas en el mundo virtual. Existen otros ejemplos dependiendo los países e idiomas, desde la palabra ‘yankee’, que todos conocen, o hasta el localismo peruano que a convertido ‘watchman’ en ‘guachimán’ (guardia de seguridad).
Estas variaciones de lenguas y entre lenguas es común, pero digamos que no es tan común. Se necesitan varios aspectos para que una palabra venga a formar parte del vocabulario cotidiano de un hablante. Por lo general una nación con gran poder e influencia filtrará parte de su lenguaje en las sociedades y naciones en donde ejerce su influencia, como es el caso de EEUU.
Pero también encontramos la importancia de la influencia mediática, que en un contexto y situación específico puede generar la construcción de nuevas palabras o a darles nuevos significados a palabras ya conocidas.
Un caso particular es el que a sucedido con el tema de la niña desaparecida en Portugal. La inglesa Maddy McCann a contribuido con su tragedia a que una palabra como ‘arguido’ (que no significa otra cosa que sospechoso oficial en un delito) se popularice y se mencione en distintos diarios alrededor del mundo.
Si lo pensamos bien, es una lástima que ésta oportunidad de entrar en contacto con nuevos idiomas y culturas se de en casos de simples propagandas mediáticas o a raíz de una tragedia familiar.
Este despliegue de la globalización está provocando cambios en los idiomas a pasos agigantados, debido a la rapidez con la cual se puede transmitir la información de un lugar a otro. Así, de manejar términos como e-mail o arguido, pasamos a encontrarnos con la tragedia de un hispanohablante que lleva diez años tratando de aprender inglés en California porque sus hijos (que nacieron ahí) sólo hablan español y la relación familiar es difícil de llevar con una brecha idiomática de por medio.
Estos tres ejemplos sirven para englobar la importancia de los idiomas, no es suficiente aprender unas cuantas palabras para pensar que ya se habla un idioma o que se puede vivir en una sociedad que no habla nuestra lengua, pero muchas veces lo pensamos así.
El mundo es amplio, las culturas son distintas y ricas en sus diferencias, los idiomas son variados, hay mucho que aprender más allá de una palabra nueva para decir ‘sospechoso’.
Cuando nos fijamos en la forma en que distintos idiomas penetran en nuestro vocabulario personal, es cuando nos damos cuenta de lo importante que es aprender idiomas y de paso lo grave que es adquirir el uso de unas pocas palabras por inercia. Es importante señalar que de saber pronunciar ‘e-mail’ a poder comunicarte con un inglés o un norteamericano hay un gran paso, lo mismo al pensar en la palabra ‘arguido’, ésta puede ser la oportunidad para poder aprender a conocer un idioma como el portugués o solo una anécdota más en tu repertorio de palabras extranjeras adquiridas por el azar.
El cómo se aprovecha la información ahora tan globalizada, queda a criterio de cada persona en este pequeño planeta.
Aprender idiomas ¿Para qué?
October 3, 2007 on 1:36 pm | In Uncategorized | No Comments¿Para qué aprender otros idiomas? Total cuando uno se muere no lo hace en español, inglés, francés, se muere nomás. ¡Para qué aprender otros idiomas!, se quejó por segunda vez el anciano al que estaba leyéndole un conjunto de cuentos griegos y que notó, mientras yo tenía los ojos pegados a la historia de Apolo y Dafne, uno de mis libros de textos en inglés de mi escuela de idiomas.
En mi época saber otro idioma era una pérdida de tiempo, ¿acaso eres comunista o apátrida para andar aprendiendo otra lengua, no te basta con vivir en esta tu nación, que acaso la quieres traicionar? En mi época te castigaban con el fusilamiento.
El anciano, aún con la dentadura completa a pesar de los más de 85 años de frustración que cargaba encima, poco a poco iba levantando su raquítico cuerpo con la piel pegada al cuerpo. Podía escuchar cómo todos los huesos se acomodaban intentando ayudar a su dueño a levantarse de la silla de metal en donde reposaba enfundado en veinte chompas. Yo instintivamente me hice para atrás con el libro aún sobre mis ojos, el anciano levantado ofrecía un espectáculo patético, los pantalones le colgaban cubriendo esos miserables palos que tenía por piernas, que temblaban como el resto del cuerpo dominados por una ira fundada únicamente en mi libro de lecciones de inglés.
Si hubiera podido reaccionar en ese instante quizá le hubiera dicho a ese anciano que a mis veinte años los medios de comunicación me han hecho creer que soy inmortal, que la gente que se muere lo hace en cualquier parte menos en donde yo esté.
Que aún creo en el amor y que si no lo encuentro en español quizá lo encuentre en francés. Que probablemente es mi juventud la que hace que no piense en la muerte pero cuando lo hago no pienso que carezca de idioma, he dedicado horas de mi vida a pensar en las últimas palabras que diré aún cuando quizá no las pueda decir. También he pensado que es cierto, no pienso quedarme para siempre en esta patria pero tampoco pienso no volver nunca.
He pensado muchas veces lo mucho que me cuesta entender a los otros y cuánto he deseado a veces poder hablar sus idiomas para que me entiendan y para entenderlos.
También le hubiera dicho a ese anciano que sé que no lo puedo conocer todo pero al saber eso sé que puedo elegir tratar de aprender algo. Sé que no quiero pasar toda mi vida caminando por la misma calle y quejándome de ver los mismos rostros. Quiero quejarme de no haber caminado nunca dos veces por la misma calle y de haber visto tantos rostros y haber conversado en tantas lenguas que ya no recuerdo cuál era la mía.
Si hubiera tenido el valor de decirle algo a ese anciano, le hubiera dicho también que quería llegar a vieja sabiendo tantos idiomas que me volvería loca y hablaría en cinco o en diez lenguas distintas a las enfermeras que me cuidaran hasta volverlas locas y hacerles querer ir a conocer París, Tokio, Nueva York y Lima.
En fin, son muchas y tan pocas las cosas que puedo decir en español, son muchos los idiomas que hay en el mundo, son muchas las palabras que hay que aprender y mucho es lo que no sabemos aún (y que nunca sabremos), como que decir “salud” en español es y no es lo mismo que decir “bless you” en inglés. Hay tanto que saber y realmente no alcanza la vida, pero eso sí, aún cuando le hubiera dicho esto al viejo en el asilo no me hubiera entendido, y no porque fuera medio sordo, su sordera era de otro tipo.
